lunes, 31 de marzo de 2008

El manifiesto-testamento de Fonollosa

Conocí a Fonollosa cuando estudiaba, o hacía que, entre el 94 y el 99, en la voz de “el Robe”. Por entonces, me centraba yo en husmear en archivos palpables y amarillentos más dignos de confianza que "el internet ese" que habían instalado en la novedosa sala de ordenadores de la facultad, en la que por cierto sólo entré una vez. En aquellos tiempos, los trabajos ya se entregaban a ordenador, sí, pero también y todavía a mano o a máquina. Pues eso, que las referencias y descubrimientos te llegaban a la antigua usanza, esto es, por colegas, fanzines, revistas, radio... Creo que lo oí en la radio en época de exámenes.

Rastreé, pregunté por el tema y localicé a un colega que tenía un primo que tenía una novia muy fan de Albert Pla, el disco era un homenaje: Supone Fonollosa, y conseguí que me lo grabaran en cinta. Y volví a oír a ese Robe, poeta extremo, cantante extremeño, pero sobre todo POETA por acción y vocación, recitando lo que yo entendí y asumí como declaración de vida de ese agnóstico impenitente por la gracia de... la Razón que fue José María Fonollosa:
Boomp3.com

No a la transmigración en otra especie.

No a la post vida, ni en cielo ni en infierno.

No a que me absorba cualquier divinidad.

No a un más allá, ni aun siendo el paraíso reservado a islamitas, con
beldades que un libro garantiza siempre vírgenes.

Porque esos son los juegos para ingenuos en que mi agnosticismo nunca
apuesta.

Mi envite es al no ser. A lo seguro. Rechaza otro existir, tras consumida
mi ración de este guiso indigerible.

Otra vez, no. Una vez ya es demasiado.

Leí algunos poemas suyos en la biblioteca, perdí la cinta con esa joya auditiva y lo olvidé. Hoy, que la mitad de los españoles ya usa Internet, los hados en los que no creo me llevan a encontrar a Fonollosa en la inspiración de Eva Vaz. Y leo en la wikipedia que aquello que tanto me impresionó era un testamento (no me equivocaba demasiado).

Esta es la versión que hizo Albert Plá del "Sufre como yo" que inspiró a Eva Vaz:
Boomp3.com

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AmorOdio

Si yo tuviera talento, amaodiaría como Eva Vaz y en un alarde de desnudez emocional y sinceridad lo escribiría así:

YO NO QUIERO
Yo quiero que sufras lo que yo sufro
y aprenderé a rezar para lograrlo
.
J. M. Fonollosa

Yo no quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que sufras
más.
Yo te quiero más roto
que yo.
Más desguazado
que yo.
Yo quiero que el dolor
te destroce el esternón.
Que tengas que luchar
a todas horas
por sobrevivir sin ganas.
Que no soportes
ser el hombre más miserable
del mundo
por quererme a tu lado.

Yo ya lo sufro.

No quiero que me odies.
Odiando se hace más fácil
la ausencia.

Yo quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que te asfixies con tu llanto,
que no encuentres paz
en ningún sitio.
Que no soportes el peso
de tu cuerpo
sin mis dedos.
Yo quiero que el miedo
no te deje dormir,
como un dolor insomne.

Yo ya lo sufro.

Yo quiero que sufras
lo que yo sufro.
Yo quiero que vengas,
rogando en silencio,
muerto de miedo, inseguro,
que vuelva contigo.
Que sin mí, tus días
son estertores.
Como mi pésame diario.

Dime que sufres lo que yo sufro.

Y dímelo llorando.

Eva Vaz

jueves, 27 de marzo de 2008

Desempate práctico: Razón 1 - Rencor 10

...no existe lo verdadero sin lo irreparable
Félix Grande

Puede que no tenga razón, pero sí un montón de rencor.

A veces, y esto lo he descubierto recientemente, una acción o decisión no va acompañada de un razonamiento más o menos justificativo, al menos en mi caso. Asumo pues mi fracaso en la aspiración a la coherencia vital.

Y con todo el resentimiento del que soy capaz, que es mucho, admito que todavía “es en lo primero que pienso cuando me levanto y lo último antes de dormir. Eso se llama obsesión. Y no es bueno ni para mí ni para usted...”

No necesito más razón que la de verme exorcizando fantasmas a estas alturas.

lunes, 24 de marzo de 2008

"Resaca" en homenaje a Bukowski

Caballo de Troya publica Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski . Ya tengo plan. Por afición al homenajeado y por curiosidad sobre la selección que han conformado estos 37 hijos de Satanás, me lo pido! Y pienso emborrachar a mi pájaro azul, a ser posible el mismo viernes 11 de abril, con la media botella de Cardhu que tengo por ahí (en su defecto, cervezas mil).

Resaca/Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski, en su librería habitual desde el 11 de abril.

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domingo, 23 de marzo de 2008

Jess Gaynor

Curioseando por ahí me encuentro este video, muy apropiado en este Domingo de Resurrección. Telecinco fue denunciada por su emisión en horario infantil de fin de semana, creo que en 2006, en el programa Visto y no visto un sábado de 11 a 12 h.

Según parece, la organización Paz Digital presentó una denuncia por "escarnio contra Jesucristo". Por un momento he llegado a pensar que era una coña para promocionar el video, pero no. El artículo completo puede leerse aquí.

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viernes, 21 de marzo de 2008

Mi visionario medieval favorito

Desde que lo vi por primera vez en un libro de texto, El Jardín de las Delicias de El Bosco (1450-1516) me fascina. Hace un par de años el Prado exponía una muestra de las influencias clásicas de Picasso. La exposición se dividía entre el Prado y el MNCARS para ilustrar las relaciones pictóricas entre el malagueño y otros maestros. Acudimos, mi Heraclio y yo, con el desparpajo que otorga el desayuno callejero de las mañanas desocupadas, a alegrar nuestros ojillos y enriquecer nuestros espíritus. El entusiasmo que suele provocarnos la belleza roza, a veces, la impertinencia -qué le vamos a hacer. Una vez recorrida, criticada, comentada y frivolizada la exposición sobre Picasso*, atravesamos sin rumbo varias salas del Museo, más tranquilas por cierto que las ocupadas por la muestra temporal. Escultura clásica, Renacimiento italiano, los flamencos... y, casi por casualidad, dimos con lo que buscábamos. Allí, siempre más pequeño que en tu mente, reafirmas tu fe en la experiencia estética como algo físico, lo que hace que pierdas la noción del tiempo frente al cuadro.

Siempre me he preguntado cómo un hombre, aún en la oscura y rural Edad Media europea, fue capaz de imaginar y reproducir esas figuras y colores. Ya sé que cronológicamente habría que incluirlo en la Edad Moderna y que historiadores del arte o aficionados podrían darme otros ejemplos, pero este me parece el más sublime. Y no puedo evitar pensar que fue especial, que su cabeza no funcionaba como la mayoría. Pues, si la imaginación se nutre de las referencias del mundo que obtenemos a través de los sentidos, el cerebro de este hombre debía generar algún tipo de sustancia lisérgica o consumir un primitivo LSD para recrear la humanidad de esta forma, alrededor de 1510!

Esta mente privilegiada llenó tres tablas de criaturas que nada tienen que envidiar a la remasterizada Star Wars y sin esperar como George Lucas a que la técnica le permitiera sus creaciones. El Jardín evoca un mundo en el que la lujuria y los placeres ocupan el espacio principal, física y simbólicamente hablando. A ambos lados, el paraiso y el infierno. La variedad de artilugios y las expresiones de los personajes, tan realistas y surrealistas al mismo tiempo, se adelanta en más de tres siglos a los primeros intentos de evocación que llevaron a cabo las vanguardias.Y la imagen que encierra la vida, el tríptico cerrado, es así:

*me estoy dando cuenta de que Picasso supone para mi, las últimas veces que me he asomado a su obra de forma premeditada, un trasunto de otras imágenes que acaban acaparando el protagonismo de la jornada en mi memoria.

Fracasos vocacionales

La semana pasada, el Babelia recuperaba la figura de Todorov y citaba entre sus obras Los aventureros del absoluto. En su análisis, Ángel Rupérez mencionaba que los "buscadores de lo absoluto" cuyas vidas aborda el libro fueron grandes escritores pero grandes fracasados en su vida (refiriéndose a Oscar Wilde, Rilke y Marina Tsvietáieva). Aún no he leido la obra, pero supongo que en el anecdotario y la correspondencia que parece reunir Todorov muestran personalidades inconformistas, contradictorias, críticas y resistentes a la "ejemplaridad" que su sociedad espera. Quizás no perseguían reconocimiento alguno, quizás sus obras eran su camino de fuga, la huida de la realidad que los perseguía. Puede que la mejor opción hubise sido ejercer El arte de desaparecer, que encontramos de forma recurrente en la obra de Vila-Matas.
En el tema de la escritura como terapia, instrumento de reflexión y otros usos no voy a entrar ahora. Pero sí en la idea que subyace en estas vidas: el fracaso o su apariencia en alguna de las facetas de la vida. Entiendo que el sentimiento de incapacidad para alcanzar la felicidad o la plenitud es lo que nos impulsa a hacer cosas, a intentar alcanzar deseos y objetivos, a avanzar. Esto nos remite al Carpe Diem, al "arrepiéntete de lo que hagas y no de lo que dejaste de hacer". Y por otra parte, también a esos momentos en los que nos acurrucamos en nuestras confortables miserias, frustraciones, arrepentimientos, culpabilidad, etc.
En las relaciones personales apostamos a veces por causas perdidas de antemano. Puede que haya trenes a los que es mejor no subir, pero el atrevimiento humano es incalculable. La esperanza sin convencimiento acaba, casi siempre, en el punto de partida.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Física y Literatura, Extraterrestres y Música

Aún tiene que probarse que la inteligencia tenga algún valor para la supervivencia.
Arthur C. Clarke (1917-2008)

Algo habrán tenido que ver las capacidades intelectuales del autor de 2001: Una Odisea del Espacio para que haya llegado a los 90 años. Y, por lo que leo (aquí), en un estado de lucidez envidiable.
La confluencia de su formación como físico y su faceta literaria, la ciencia y la ficción, la realidad y la creación de otras realidades (y pre-realidades) en Sir Arthur C. Clarke es fruto de la curiosidad, de buscar incansablemente otras posibilidades y conocer más. Y esto, sin duda, sí debe tener algún valor para la supervivencia. Uno de los comentarios comunes a los obituarios de hoy es que murió sin cumplir su deseo de que se encontrasen evidencias sobre la existencia de vida inteligente extraterreste. Quizás esta fue una de las dudas que alargó su vida, tan llena de descubrimientos y cuestiones despejadas.
Al pensar ahora en 2001: Una Odisea del Espacio, me doy cuenta de que por esas curiosas asociaciones de ideas, siempre incontrolables, cada vez que la veo me sorprendo esperando, tras el contundente inicio musical de Strauss y en lugar de los primeros fotogramas de la peli, la entrada de Elvis en el Madison Square Garden de NY y los primeros acordes de That's all right (Mama):


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domingo, 16 de marzo de 2008

Grandes momentos domingueros

El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos
Oscar Wilde

Un día como este te hace dudar de tu ruptura con la tradición docente familiar. Desde por la mañana es Domingo de Ramos. Personajes de todas las edades luciendo sus mejores galas y blandiendo inutilmente una ramita de olivo. Más que previsible. Lamentablemente hay que salir de casa, compromisos y otros menesteres te obligan a enfrentarte con la realidad y con los que mañana están de vacaciones. Y la envidia te corroe cada vez que repasas la lista de tareas pendientes para estos tres días en los que tendrás que terminar el trabajo de cinco. Bonita perspectiva. Pero me pasa, en las últimas semanas con demasiada frecuencia, que la vida se empeña en aligerarme las derrotas. Siento el tono pedante, pero no me sé explicar mejor. Por ejemplo, sales a dar una vuelta con el hastío de la ciudad reconocible en el gesto y, entre maldiciones y requiebros autocompasivos, te sorprendes sonriendo al olisquear el azahar a comienzos de febrero. Privilegios sureños. Todas mis quejas tienen, últimamente, un "pero". Hoy, que el aroma floral ya no es perceptible por su cotidianeidad, me disponía a dejar pasar el día sin mayor objetivo que ir a lavar el coche. Y precisamente en el coche, ya aparentemente limpio, he vuelto a escuchar una canción que hace unos diez días casi me hace salirme en una curva al subir el volumen de mi maltrecha "autoradio": dos carnes paralelas, del disco Trabajito de chinos de La Shica que en este tema cuenta con la colaboración de Miguel Poveda. No es la música que más frecuento pero últimamente, en mi afán reconciliador con mis realidades, tampoco la que menos. En fin, que he redescubierto el descubrimiento (se puede escuchar desde la página de la shica).
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El tema daba inicio a Duendeando, "un programa de flamencos y pelícanos", de Radio3. Y mientras intentaba recordar con más o menos precisión la cita de Oscar Wilde sobre el poder evocativo de la música, me han partido en dos (literal y emocionalmente hablando) las primeras frases de otro quejío flamenco ¡en inglés! La buena costumbre de Teo Sánchez de presentar los temas a posteriori me ha impedido salir del coche hasta saber quiénes eran los responsables de tamaña proeza. Y ¡sorpresa! (ya digo que mi afición al flamenco dista mucho de convertirse en conocimiento): a la guitarra Raimundo Amador y la voz es de... Björk!

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Y a todo esto, a pesar de tener en perspectiva un lunes más infernal que santo, la tarde ha terminado en el nuevo rinconcito que me he acondicionado en el balcón, porrito en mano, alternando el chafardeo internaútico con la Poesía completa de Kapuscinski editada por Bartleby y escuchando el Physical Graffiti de Led Zeppelin y el Back to the roots de John Mayall. No está mal.

viernes, 14 de marzo de 2008

Viernes de dolores

(...)
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!
César Vallejo

Comienza la pasión...


Esperas inútiles

El que espera desespera,
dice la voz popular.
¡Qué verdad tan verdadera!
La verdad es lo que es,
y sigue siendo verdad
aunque se piense al revés
Antonio Machado

Liza Minnelli - I will wait for you (1972)


La música original es de Michel Legrand y es el tema principal de la película Les Parapluies de Cherbourg (1964), de Jacques Demy:



P.S.
Y esta es, en mi opinión, la mejor:
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Junto a la interpretación de Sinatra, claro:

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martes, 11 de marzo de 2008

Me bajo en Atocha

©Lourdes Segade-marzo2004
Hace cuatro años aún a estas horas miraba sin poderlo creer la portada de la edición vespertina de El País. Hoy, el olor a cera sigue llevándome a ese lugar diario de paso, llegada y partida que es Atocha. Y creo que mi mente marmotil nunca recuperará la asociación Velas-SemanaSanta.

Minoría absoluta

En realidad me alegro de la no-alternancia-política -vamos, que "aliviada me hallo" por el resultado electoral. Personalmente, creo que la legislatura ha compensado la falta de criterios sociales de la anterior, la crispación no ha llegado al río. Aunque, por supuesto, siempre mejorable, mucho.
Apuesto a que la niña de Rajoy ha salido rebelde y ha votado al PSOE, o a Rosa Díez. Pero el miedo a la regresión parece hacer mella en la conciencia colectiva de esta nuestra democracia que, como es el sistema menos malo, para qué vamos a mejorarla, así está bien, engolada y coronada, regia e injusta.
En fin, aquí Marmota sentada, contemplando el semicírculo en el que no me encuentro. Minoría absoluta, pues.
Un buen resumen gráfico, y menos personal, se puede consultar aquí
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jueves, 6 de marzo de 2008

REMEMBER

Impresionante fotografía de Peter Zimmermann expuesta en el MNCARS. Justo en la sala que hay frente al Guernica, en la exposición que el museo dedica a Picasso aprovechando las reformas del Musée Picasso de Paris.
Las imágenes de Zimmermann pertenecen a una serie sobre la Guerra Civil española. Todas dolorosas y silenciosas, dedicadas a escombros humanos. Y te topas con ellas con los ojos llenos de bruscos movimientos de pincel, después de recorrer buena parte de las 400 obras que conforman la muestra "picassiana". En la corriente contemplativa que recorre y abarrota el museo un sábado por la tarde, al llegar al Guernica estás deseando terminar el recorrido. Y de pronto, enfrente de ese símbolo de la destrucción, de 782 x 354 cm, unas 20 fotografías relatan, en un formato más pequeño, lo mismo. La guerra frente a frente. Y estas dos caras que son la misma, sólo separadas por un tabique. La guerra en la gran obra pictórica, en la fotografía documental y en los ojos y la memoria de las víctimas.