martes, 13 de junio de 2006

Daños colaterales

LA VIDA NOS ACORTA LA VISTA

La vida nos acorta la vista
y nos alarga la mirada.

¿Cómo poner otra figura en el paisaje
sin desarticularlo como una feria invadida por la tristeza,
sin que las nubes o los árboles se despeguen
y salten como muñecos desarmados?

¿Cómo poner una palabra en el paisaje
sin que el silencio se asuste
igual que un animal sorprendido en el bosque
o como una procesión que ha perdido su imagen?

¿Cómo poner una muerte en el paisaje
sin que se vuelva fríoy se sumerja como una flauta
con todos los agujeros tapados?

¿Cómo alargar un sueño
hasta que sea un punto en el paisaje,
una figura, una palabra o la muerte,
sin que el paisaje se desintegre como una burbuja?

Nosotros ya no podemos dejar de estar en el paisaje siguiente,
aunque sea un paisaje en blanco.

Roberto Juarroz

antes en ¡No me aguanto más!

domingo, 11 de junio de 2006

IN MEMORIAM

Para Paco con quien ya no podré compartir esta lectura, con un fuerte abrazo para sus más cercanos.

EL ARTISTA

Acudió un día a su alma el deseo de moldear la imagen de El placer que sólo dura un instante. Y se fue a recorrer el mundo en busca de bronce. Pues él sólo podía concebir en bronce. Mas todo el bronce del mundo había desaparecidopor completo, en ninguna parte del mundo era posible encontrar bronce, salvo el bronce de la imagen de El dolor que por siempre permanece. Aquella imagen que él hubiera moldeado y por sí mismo colocara sobre la tumba de lo que más amó en su vida. Sobre la tumba de lo más amado, ya muerto, había colocado esa imagen de su propia creación, que debía servir como signo del amor humano que jamás se extingue y como símbolo del dolor humano que permanece por siempre. Y en todo el mundo no había más bronce que el bronce de esa imagen. Y tomó la imagen de su creación, y la encerró en un gran horno, y la entregó a las llamas. Y con el bronce de la imagen de El dolor que por siempre permanece, realizó la imagen de El placer que tan sólo dura un instante.

Oscar Wilde, Poemas en prosa

antes en ¡No me aguanto más!

domingo, 22 de enero de 2006

Matar por aburrimiento

De mi no se rie nadie. Por lo menos ése ya no.

Gran pequeña edición de los Crímenes ejemplares de Max Aub.


He aquí mi aportación al homenaje que quiere hacer un amigo y que seguramente nunca verá la luz, ni la sombra:

En un concurso de cabrones, ganó y lo mataron. Se lo merecía. Por cabrón.
·······················
Quería pegarse un tiro, pero lo mataron por un gatillazo. Faleció
·······················
¿Gorda yo? ¡Le había dicho la verdad! No me quedaba tabaco. Pero le “di fuego”. ¿Que no lo entienden? ¡Ese viejo indigente me llamó gorda! ¡A mi!
·······················
“No es sensacionalismo, es nuestra visión de la realidad”. Y por fin lo entendí. Lo entendí muy bien. El EGM estaba a punto de cerrarse, él mismo lo comentó antes de pellizcarme la mejilla con condescendencia por última vez. Era un buen momento. Pero él no lo entendió, no me ayudó en nada. Y se lo expliqué, alto y claro, cuando recuperó la conciencia y se vio maniatado junto al hueco del ascensor. Seguía sin comprender. Le expliqué mi visión del asunto de nuevo, pero nada. Pesaba una tonelada el tipo. ¿Cómo que ya NO quería tener repercusión mediática?

Que ustedes se maten bien


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