miércoles, 28 de mayo de 2008

Al cine, en coche

El mismo día que conocíamos la muerte de Sydney Pollack nos enteramos del cierre de otro cine con personalidad propia muy alejada, por suerte y por antigüedad, de las prácticas, modernas y algo más rentables (pero "sinsus", sin sustancia, todas ellas) multisalas actuales. Un cine histórico, otro, en el centro de una ciudad, Madrid, echa el cierre. El Cine del Palacio de la Música en la Gran Vía proyecta hoy sus últimas sesiones:
21: BlackJack: 16:15 / 19:15 / 22:15
88 minutos: 16:15 / 19:15 / 22:15
Antes que el diablo sepa que has muerto: 16:15 / 19:15 / 22:15
El cierre masivo de salas en Madrid no es una noticia nueva. El Palacio de la Música se suma a la lista, es el octavo que se cierra en la Gran Vía en los últimos cuatro años. Y cualquier día cierran el Cine Doré y la Filmoteca empieza a programar en un Cinesa cualquiera de las afueras. Espero que no.

No sé por qué esta pena. En realidad no era uno de mis preferidos, frecuentaba más el Alphaville, los Renoir de Princesa y Plaza de España y , sobre todo, el Ideal. La cosa es que me gusta ir andando al cine siempre que puedo. Y tener uno relativamente cerca de donde vivo. La primera película "de mayores" que recuerdo ver en cine fue Tootsie, de Pollack -qué casualidad-, con mis tíos preferidos por aquellos años. Y claro, en una sala que ya no existe. Porque ya no quedan cines en los centros de las ciudades, sólo en los centros comerciales. Cada vez es más difícil dar un paseo y meterse en el cine sin premeditación, por impulso. O salir del cine y tomarse algo en el bar de al lado. ¡Fuera impulsos! Ir al cine es ir al centro comercial de turno, en coche. Y si no tienes o te da pereza, ale, a tostar pelis o comprarlas en el manta. Qué lástima.

Mis primeras sesiones "golfas" cayeron en el derribo del cine Santa Rosa en Córdoba (ahora en su lugar hay un Mercadona). Allí asistí a uno de los pocos pases de The Commitments, tanto me gustó que esperamos a que cerrara el cine para encaramarnos a la taquilla y robar el cartel. Hace unos 17 años y ese cartel se ha mudado conmigo una y otra vez, y aquí sigue. También en Córdoba, el céntrico cine Góngora ofreció justo antes de cerrarse para siempre el reestreno de la saga primigenia de Star Wars y hubo aplausos en la sala ante la enorme y ajada pantalla. Y el último desaparecido en la ciudad califal fue el Isabel la Católica, con una situación inmejorable y una espléndida escalera de acceso al cine que contrastaba con el cuchitril de la taquilla. En Sevilla aún hay algunos a los que ir paseando, insertados en la geografía de la ciudad. Y en Madrid, a pesar del trágico descenso del número de salas en el centro, también. Pero las opciones se reducen drástica y aceleradamente.

La historia es que tengo un montón de películas y de cines en mi memoria que poco a poco van desapareciendo. Como lo harán pronto los limpiabotas que guardan, hasta hoy, la puerta del Palacio de la Música. Y me resisto a pensar que un día no veré esa espectacular vidriera de la fachada del Ideal como ya no puedo tomarme un café en el bar del Alphaville (al menos éste no ha desaparecido, todavía).

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domingo, 25 de mayo de 2008

Más música para un domingo sin primavera

Gran recomendación de mi Lady (que me quiere y me interpreta casi más y mejor que yo) para hoy:

Colin Hay - Overkill


Overkill

I can't get to sleep
I think about the implications
Of diving in too deep
And possibly the complications
Especially at night
I worry over situations
I know I'll be alright
Perhaps it's just imagination
Day after day it reappears
Night after night my heartbeat shows the fear
Ghosts appear and fade away
Alone between the sheets
Only brings exasperation
It's time to walk the streets
Smell the desperation
At least there's pretty lights
And though there's little variation
It nullifies the night from overkill
Day after day it reappears
Night after night my heartbeat shows the fear
Ghosts appear and fade away
Come back another day
I can't get to sleep
I think about the implications
Of diving in too deep
And possibly the complications
Especially at night
I worry over situations
I know I'll be alright
It's just overkill
Day after day it reappears
Night after night my heartbeat shows the fear
Ghosts appear and fade away
Ghosts appear and fade away
Ghosts appear and fade away
C. Hay

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One too many mornings

Hoy es domingo, todo el día, y es invierno en primavera...
Nada más asomarme a la ventana me vienen a la memoria Ángel González y un par de temas:

Johnny Cash and Bob Dylan - One too many mornings

Leonard Cohen - If it be your will


Antony and The Johnsons participaron en Dublin (octubre de 2006) en un homenaje a Leonard Cohen con una versión de If it be your will . (ver video)

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sábado, 24 de mayo de 2008

La verdadera historia...

de la princesa del guisante

Érase que no era
que no se encontraba
que no sabía
Sin intención buscaba
sin ambición
algoque no sabía -ya lo he contado

Una vez
y hasta dos
creyó que acomodaba
sus hombros
indecisos

Quizás no lo intentó lo suficiente
O su perfil no encaja en otras formas
Y ahora
hoy
un día cualquiera
Acude a restos mezclados
de memoria con mentira
para buscar
entre sus piernas
retozos de otros días
que no fueron.

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miércoles, 21 de mayo de 2008

Jodidos pero contentos

Muy revelador el Informe sobre Desigualdades y Salud en Andalucía editado por la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Andalucía FADSP que acabo de hojear gracias a Juan Torres López. Para que luego digan que todos somos iguales... las mismas oportunidades, blablablabla.

Para abrir boca, adelanto parte de las conclusiones:

"Si bien es verdad que la
polarización social ya no presenta los
tintes dramáticos de otras épocas no deja
de ser significativo que incluso todavía en
2005, el porcentaje de hogares situados
por debajo del umbral de pobreza en
Andalucía eran uno de cada tres frente a
uno de cada cinco en el conjunto nacional."(...)

"Granada, Almería y Córdoba
son las ciudades donde la mortalidad
atribuible a desigualdad fue mayor,
mientras que el resto de capitales
andaluzas presentaron diferencias
menores"(...)

"Las mujeres son las más
perjudicadas por estas desigualdades en
salud por razón de género, que además se
entrecruzan y potencian con la clase social,
con su peor situación económica y social.
Más de la mitad de las mujeres andaluzas
se identifican como amas de casa y en
general, en relación con los hombres,
tienen peores posiciones en nivel de
estudios, trabajo remunerado y ocupación."(...)

"Conclusión final
En la medida que se sigan
manteniendo graves desigualdades en las
condiciones de vida entre Andalucía y
España y dentro de Andalucía, se seguirán
manteniendo importantes y crecientes
desigualdades sociales en la salud. Llegar
a evitarlas pasa por reconocer, y actuar en
consonancia respecto del enorme peso que
los factores políticos, económicos y sociales
tienen en la salud de las personas."
(...)más


Recordemos los resultados del último informe PISA que tanto escandalizaron y que también nos confirmaban las patentes desigualdades educativas entre Andalucía y otras Comunidades de la mediocre estudiantina española. Ahora la OCDE castiga al gobierno y le raciona la información del próximo, que parece que irá en la misma línea.

Y es que lo de la alegría de vivir hace tiempo que descubrimos que era una leyenda tan urbana como rural aquí en el Sur, reir por no llorar. Pero mientras, paradójicos que "semos", el gasto medio de un rociero ronda los 1.500 euros según un informe de la Unión de Consumidores de Andalucía (UCA-UCE).
Así nos va
o nos vamos

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martes, 20 de mayo de 2008

Evidencias

Dicen que aumenta la lectura de poesía y que es un buen momento para las jóvenes promesas, creo que lo escuché en un informativo de Telecinco, pero no encuentro la noticia. En cualquier caso, es posible que la literatura en general haya ganado adeptos, mi teoría es que el metro y la necesidad de aislarse entre la masa son dos de las claves del fenómeno, que se completa con un montón de textos fácilmente consumibles (tanto como prescindibles) que se editan sin más criterio que el económico. En fin, esto viene a que buscando unas anotaciones de trabajo en la libreta me he encontrado estas citas de Vázquez Montalbán:

La magia de la palabra es la única fuerza que los intelectuales especulativos pueden oponer a la obscenidad de lo real.

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Gracias a la abulia de las clases dirigentes, la poesía ha sobrevivido hasta nuestros días, días aciagos para su práctica, porque se cuantifica hasta límites de alarma el número de ciudadanos que no plantean intermediarios expresivos entre su miedo y la realidad y se resuelven por la fórmula de hacer una invención poética de su propia vida y de convertir sus orejas, sus melenas, sus culos, sus ojos pintados, en signos de la propia presencia, constituida como instrumento de expresión.

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Teoría
de
la
evidencia.
Asumir
lo
que
es
evidente,
sin
pedir
explicaciones
a
la
evidencia.

Escritos subnormales, Manuel Vázquez Montalbán

Mis anotaciones datan del verano pasado, cuando abordé el libro durante una visita turística a Barcelona. Y todavía tienen sentido, incluso así, sin (con)texto. Un sentido ajeno, el que les confiere el propio ensayo en el que se integran y uno propio, mio, el que me hizo seleccionar estos y no otros fragmentos de las primerás páginas del libro.

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miércoles, 14 de mayo de 2008

Sólo para adultos

Para Franz,
del escarabajo que un día
despertó convertido en niño

Jordi Sierra i Fabra, dedicatoria de Kafka y la muñeca viajera

Al hilo de la capacidad del Barón de Münchhausen para sacarse del fango tirando de su propia coleta (eso es autonomía e independencia) y teniendo en cuenta que sólo esa anécdota constituye la gran metáfora de toda su historia: el hecho de contar sus increíbles aventuras lo convierte en un personaje inmortal, podemos dejar a un lado barrizales y realidades varias (enfangadas especialmente estos días en otros continentes) para destrenzar la cuerda que nos salva o que elegimos para colgarnos. Asidero habitual es la literatura, al menos en mi caso, desde la infancia. Quizás por eso vuelvo una y otra vez sobre lecturas infantiles y juveniles.

Me acaban de regalar el premio nacional de literatura infantil y juvenil de 2007, Kafka y la muñeca viajera de Jordi Sierra i Fabra. La obra se basa en una noticia publicada hace tres años que descubría un episodio tan sorprendente como desconocido del autor de El Proceso y La Metamorfosis. Kafka se convirtió en el cartero de la muñeca perdida de una niña que conoció desconsolada en un parque. El llanto de los niños y sus motivaciones, más allá de las clásicas pataletas, es de una lucidez asombrosa. Una niña de apenas dos años puede entristecerse hasta las lágrimas al descubrir que los árboles pierden sus hojas en otoño, "póbrecito árbol". Seguramente nunca recordará ese momento, pero para los adultos que responden "sin tacto" a la pregunta ¿por qué hay tantas hojas en el suelo? que la ven intentar devolverlas a sus dueños y que presencian su desolación al conocer la respuesta, resulta un momento inolvidable. La edición de Siruela es una maravilla, con ilustraciones de Pep Montserrat que engrandecen aún más la recreación de Sierra i Fabra. Recomendada para lectores a partir de los 8 años, la obra es una joya literaria que, en mi opinión, los niños deberían conocer en diferido. Pretendo entretener con esta historia a sobrinas putativas y cuantos infantes se pongan en mi camino, ciñéndome a la historia del cartero de muñecas y obviando la manipulación de la realidad que el susodicho cartero lleva a cabo al suplantar la identidad de la remitente. Dejaré eso para oyentes más curtidos como adolescentes y adultos. Porque la maravilla de la historia es la historia misma, el pacto de ficción que el lector establece con la narración literaria, como el que establecen los niños con sus juguetes que convierte en realidad los juegos infantiles. Porque los niños juegan y viven a partes iguales, o mejor, son los que mejor comprenden el juego de la vida.

Abordar una lectura pretendidamente infantil desde el pedestal de la madurez puede resultar una experiencia sobrecogedora e imprescindible. Revisen, si tienen interés o un niño al que criar, los Cuentos en verso para niños perversos de Roald Dahl, un ejercicio poético-humorístico en el que las historias no tienen por qué mantenerse inamovibles. Regalen(se) El Animalario Universal del Profesor Revillod. Relean y recreen Peter Pan o Alicia en el País de las maravillas, atrévanse a cambiar finales, personajes o situaciones. Y conviértase en aristócrata de Münchhausen o en pirata de Nunca Jamás. Déjese el pelo largo o luzca sin complejo su calvicie, pero tire de vez en cuando de su coleta.

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martes, 6 de mayo de 2008

La Plaza del Jazz Bar

No me había dado cuenta hasta que me lo han comentado: “AH! tienes que ver el anuncio de Coca-Cola, salen unos tíos haciendo el tonto donde la terraza del Jazz-Bar”. Sí, la plaza de San Juan debería llamarse Plaza del Jazz-Bar, donde desembocan la calle Santa María y Moratín (subiendo un poco desde la Plaza Platería Martínez, en el Paseo del Prado con Huertas). Síiiiiii, en el de la reportera (ver).
Y es que, señoras y señores ¡gran plaza, gran terraza, gran bar! Imposible calcular las horas pasadas allí o repasar las compañías, creo que llevamos a todos nuestros conocidos.

Digamos que la calma es una de las características del bar, da igual que no quepa un alfiler o que esté vacío. El interior no es pequeño pero sí abigarrado y difícil: con escalones, columnas y un montón de rincones. Recogidito y con encanto. La nota amable, pero sin estridencias ni intentos de entablar conversación (gracias), la pone la dueña y el café de jarra que sirven por las tardes.
Lo más llamativo: ese camarero con su don de gentes, de amabilidad escueta... Una vez casi conseguimos que sonriese, pero no pasó de una mueca que también podría deberse a un pinchazo en la espalda, dolor de pies, picor en la nariz o simple desprecio. Se convirtió en un reto, pero nada, el tipo es inconmovible. Así, de factura menuda y ceñifruncido. con una camiseta a rayas azules y blancas al modo marinero retirado, te miraba cada día como si no te hubiese visto nunca, como si no hubieses pasado unas cinco horas la tarde-noche anterior (y la anterior y la otra...) apurando copa tras copa de cerveza. Antipático y de aspecto indolente, sí, pero correcto. Te deja en paz.
No menos entrañable resulta el camarero que se parece a Chema, "el de Barrio Sésamo" (descanse en paz el verdadero). Sobre todo porque acompaña su perenne sonrisa esbozada con mirada de conmiseración, como si se apenara por tu lamentable estado o por la cantidad de estupideces por minuto que, él lo sabe, puedes decir.
Y mientras, dentro o fuera, siempre hay hueco para complicidades, obsesiones, encuentros de café-caña-y-copa, maquinaciones terribles o inocentes, narraciones sexoacrobáticas, acoplamientos “casuales”, entusiasmo, ansiedad post-poética, indignación y planes rehechos. Todo acompañado de inagotables cacahuetes, cortezas y aceitunas. Y si no hay sitio (como suele ocurrir por estas fechas en la terracita) lo mejor es situarse estratégicamente junto a los que están terminando o esperan para pagar, la espera se aligera y la presión suele funcionar.
Estrategias y nostalgias aparte, el Jazz Bar, además de toda una institución, es un buen lugar para parar el tiempo, solo o en buena compañía. Y el que quiera comer más... que camine unos pasos hasta los Conspiradores (también magnífica cueva-taberna, perfecta para echar horas y horas).

Y de fondo Chet Baker
Boomp3.com


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viernes, 2 de mayo de 2008

Un brindis por la pereza

Ella está en el horizonte
me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos,
camino 10 pasos
y ella se aleja 10 pasos mas allá.
Por mucho que yo camine,
nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la utopia?
Para eso sirve: para caminar.
Eduardo Galeano

Para Malevich "la maldición del trabajo arrojada por Dios sobre los hombres recibe en los sistemas socialistas la más alta bendición". El pintor ruso argumenta que este sistema "condenó todos los sistemas anteriores para que toda la humanidad siguiera un solo camino laborioso y que nadie quedase inactivo. He aquí por qué la ley más cruel de ese sistema humano estipula: 'Quien no trabaja no come', por eso se sintió obsesionado por el capitalismo, porque este engendra 'perezosos' y el dinero conduce desde luego a la pereza"*. Una tesis opuesta, en este punto, a la afirmación realizada por Paul Lafargue en su manifiesto El derecho a la pereza** donde el trabajo del asalariado constituye la peor de las esclavitudes. La sociedad burguesa, cuya "moral capitalista, lamentable parodia de la moral divina, ha excomulgado las pasiones humanas; su ideal es la transformación del obrero en una máquina de trabajo sin tregua ni merced". En definitiva, el que manda tiene derecho a la actividad autónoma y, por tanto, a gestionar su tiempo y su ocio. Y el sometido, que soy yo y tú y la mayoría, se regirá por las necesidades de sus empleadores, quienes racionan sus ingresos y su tiempo. Si no me fallan los cálculos, han pasado 119 años de la Segunda Internacional que dio origen a este Día Internacional de los Trabajadores. Y en las tres últimas décadas, los trabajadores han perdido de facto -y lo peor, casi de forma voluntaria- muchos de los logros alcanzados durante los siglos XIX y XX. Una pena.
En los últimos días, la prensa ha recogido conceptos como "absentismo mental", "jefe tóxico" o "empleado tóxico". Todos en referencia a la falta de productividad. Incluso, leía el otro día algo así como que no seríamos capaces de utilizar de forma provechosa nuestro tiempo si no tuviésemos que trabajar. Vamos, que sin trabajo no sabemos qué hacer ¡Venga ya! Si no tuviera facturas que pagar... No pongo en duda esta última afirmación, fruto de la educación constriñente que se empeña en concienciarnos de nuestro papel sufriente en este valle de lágrimas desde críos. Obligaciones que cumplir, sufrimientos que acatar y, sobre todo, nacer, crecer y morir alienados en nuestra pretendida libertad (que, por supuesto debe reducirse a nuestro tiempo libre). Hasta han conseguido que algunos se apasionen con su aparente elección laboral -claro, siempre elegida entre las posibilidades propuestas y admitidas socialmente, entre las que no caben no hacer nada o trabajar poco.
Un buen análisis de la realidad laboral actual la ofrece Corinne Maier en Buenos días, pereza, editado en España por Ediciones Península. Maier, ex-ejecutiva de éxito, dio una patada en el culo al sistema empresarial que la encumbró con este ensayo en 2004 y ahora vuelve a protagonizar la polémica con otro texto controvertido en el que aboga por renunciar a la maternidad (No kid es el motivo de la polémica).
Dichosos los pocos que hacen lo que quieren y pueden seguir viviendo en este mundo globalizado. Espero alcanzar su status alguna vez o morir con el empeño. Seguiré intentándolo.
¡Por la pereza!
*Kazimir Malevich, La pereza como verdad inalienable del hombre (1921), Maldoror ediciones, 2007.
**Paul Lafargue, El derecho a la pereza (1880), Longseller, 2003


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