martes, 28 de abril de 2009

Javier Ortiz ha muerto soñando con Jamaica. Dejó escrito su propio obituario, lo hizo en su cumpleaños (24/01/2007). Con gran acierto pronosticó que
no hay nada más inevitable que morir de parada cardio-respiratoria. Si sigues respirando y el corazón te late, no te dan por muerto.
Ayer fue mi cumpleaños y no escribí mi necrológica, pero sospecho que también moriré de parada cardio-respiratoria. Brindo, con el café mañanero, por Javier Ortiz, por todo lo que aprendí en sus columnas (acá y allá) y apuntes del natural, y por su Jamaica:

Y sueño, y me voy a Jamaica para mejor sentir mi distancia ante lo que veo: calles grises, gente triste. Y sueño con Jamaica para reclamar de mi más alegría, para pensar que todos podemos romper con todo, que somos capaces de no acudir puntuales a las citas, de reírnos de los estudios sociológicos que explican la muerte, de creer que el porvenir que nos espera no está condenado a ser de por vida un tiempo para el llanto.

Jamaica o muerte. Venceremos.

jueves, 23 de abril de 2009

Redecore su vida con buena literatura


… mientras yo no pierda los ojos ni la razón, la lectura llenará mis deseos, provocará otros y me descubrirá lo que no sospecho dando a mi limitada vida física perspectivas innumerables.
¡Desdichados los que se privan de estas navegaciones insustituibles, indispensables, enriquecedoras! ¡Abramos sus ojos a la lectura!

miércoles, 22 de abril de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

¿Entender la crisis?

Bueno, todo arreglado, el G-20 ya se ha reunido, los 20 fantásticos con ZP como invitado templador de tensiones y Super Obama al frente como en una historieta de superhéroes. Y entre chanzas y otros alardes de “naturalidad” y “cercanía”, hasta han tenido tiempo de firmar un documento final, resumen de todo lo que han trabajado estos dos días.

Dicen que esta cumbre “alumbra un nuevo sistema financiero en respuesta a la crisis". Disculpen, pero, en mi infinito desconocimiento de la materia, no veo la gran novedad. Es cierto que han previsto un gasto extraordinario para evitar el colapso de las economías en desarrollo y se proponen atajar los paraísos fiscales, pero me da que la especulación seguirá siendo lo más lucrativo.

En un intento de sumergirme en el farragoso terreno económico y sacar alguna conclusión más allá de G-20, FMI, OCDE y otros acrónimos, encuentro La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla, de Juan Torres López en colaboración con Alberto Garzón Espinosa (ambos coordinan altereconomia.org). Recojo un párrafo del prólogo de Pascual Serrano:
El trabajo de Juan Torres y Alberto Garzón no termina dando recetas económicas milagrosas porque solo hay dos: subvertir la inmoralidad dominante para sustituirla por la ética y la decencia, y levantar la voz para amotinarse contra los miserables que nos han llevado hasta aquí. Los autores tampoco evitan señalar a los últimos responsables: los gobiernos, los bancos centrales y los grandes organismos internacionales que con su pasividad permitieron esta situación puesto que establecieron las normas y las condiciones de juego para el saqueo y el crimen de los bancos. Esto ha sido posible porque los dueños del dinero han tomado el control de la política.
Ya en la introducción, Juan Torres propone
enseñar a los ciudadanos lo que han hecho los bancos con su dinero, el apoyo que los bancos centrales y los gobiernos han prestado a los especuladores multimillonarios que han provocado la crisis (...)
Y eso hacen los autores, un exahustivo análisis de los motivos de la crisis y algunas propuestas globales para atajarla:
En nuestra opinión si de verdad se quisiera atajar la crisis y los efectos demoledores que, como estamos viendo, produce la especulación generalizada incluso a muy corto plazo, habría que establecer una nueva lógica financiera al servicio del capital productivo, que evite la especulación y que esté bajo el directo control de la sociedad a través de mecanismos transparentes y democráticos.

En segundo lugar, habría que aumentar urgentemente la cuantía de los planes de gasto. Pero tampoco valdrá cualquier tipo de gasto. Es necesario que se trate de recursos orientados a transformar el modelo de crecimiento fortaleciendo para ello, particularmente, la innovación social la formación, la sostenibilidad y la igualdad. Los fondos, además, deben estar a disposición preferente de las empresas que creen empleo y procurar que no sea inversión despilfarrada (como la que están proponiendo en España algunos ayuntamientos en el plan del gobierno).Y para financiarlos, deben establecerse impuestos extraordinarios en todos los países sobre las grandes fortunas, sobre los movimientos especulativos y los beneficios extraordinarios.
La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla está editado por ATTAC-España y se puede adquirir escribiendo a altereconomia@altereconomia.org.

Otros libros sobre el tema son La crisis NINJA y otros misterios, de Leopoldo Abadía y, al lado opuesto de Torres López, El informe Recarte, de Alberto Recarte ( ¡con prólogo de Jiménez Losantos!).

miércoles, 1 de abril de 2009

Hace 70 años

El 1 de abril de 1939 terminó una guerra y se perdió un país. 40 años de sumisión, se dice pronto, más los treintaytantos que nos está costando la recuperación. Aún se "celebran" los hitos dictatoriales y a sus líderes. Pocos quieren hacer algo por la memoria de los vencidos, vejados, expulsados y marginados, ni por la de sus muertos. La democracia se ha asentado sobre el olvido de las víctimas y la indolencia, placas tectónicas que de no restañarse seguirán removiendo los cimientos "del bienestar".

Hoy se conmemora la derrota de la Libertad. La Constitución de la República Española (1931), vigente hasta la rebelión franquista en el 36, es un reflejo de la España que se perdió, al menos de lo que quería ser:
TÍTULO PRELIMINAR
Disposiciones generales
Artículo primero.
España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
(...)
Artículo 2º.
Todos los españoles son iguales ante la ley.
Artículo 3º.
El Estado español no tiene religión oficial.
Artículo 4º.
El castellano es el idioma oficial de la República.
(...)
Artículo 5º.
La capitalidad de la República se fija en Madrid.
Artículo 6º.
España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.
Artículo 7º.
El Estado español acatará las normas universales del Derecho internacional, incorporándolas a su derecho positivo.
43 años después, entró en vigor la Constitución Española de 1978. Hoy se merece un repaso.