Gran pequeña edición de los Crímenes ejemplares de Max Aub.

He aquí mi aportación al homenaje que quiere hacer un amigo y que seguramente nunca verá la luz, ni la sombra:
Que ustedes se maten bienEn un concurso de cabrones, ganó y lo mataron. Se lo merecía. Por cabrón.
·······················
Quería pegarse un tiro, pero lo mataron por un gatillazo. Faleció
·······················
¿Gorda yo? ¡Le había dicho la verdad! No me quedaba tabaco. Pero le “di fuego”. ¿Que no lo entienden? ¡Ese viejo indigente me llamó gorda! ¡A mi!
·······················
“No es sensacionalismo, es nuestra visión de la realidad”. Y por fin lo entendí. Lo entendí muy bien. El EGM estaba a punto de cerrarse, él mismo lo comentó antes de pellizcarme la mejilla con condescendencia por última vez. Era un buen momento. Pero él no lo entendió, no me ayudó en nada. Y se lo expliqué, alto y claro, cuando recuperó la conciencia y se vio maniatado junto al hueco del ascensor. Seguía sin comprender. Le expliqué mi visión del asunto de nuevo, pero nada. Pesaba una tonelada el tipo. ¿Cómo que ya NO quería tener repercusión mediática?
antes en ¡No me aguanto más!
