lunes, 23 de agosto de 2010

La diligencia, 1939


- La nómina señor Gatewood.
- Desde el día que abrí este banco le digo a la gente que deposite las nóminas con seis meses de adelanto. Es un buen negocio.

- Buen negocio para usted, señor Gatewood.

- Bien. Aquí está su recibo, 50.000 dólares. Y no lo olvide, lo que es bueno para los bancos es bueno para el país.
Qué realismo, oigan. ¡Qué abanico de caracteres! Un peliculón, así la recordaba, aunque vagamente, sin detalles. Había olvidado totalmente al banquero, ni rastro en mi memoria de esta presentación del personaje ni de sus intervenciones de corte liberal-capitalista que dejan perlas como esta (que no voy a extraer de la peli, dado el escaso éxito de mis incursiones en la edición de video):
No sé dónde va a parar este gobierno. En vez de proteger a los hombres de negocios mete la nariz en los negocios. ¡Pero si se habla ya de poner inspectores en los bancos! ¡Como si los banqueros no supiéramos dirigir nuestros bancos! (...) Este país necesita un presidente que sea un buen empresario.
y qué me dicen de la mágnífica respuesta etílica del médico:
¡Lo que necesita este país son más cogorzas!
¿Una caña?