domingo, 24 de agosto de 2008

Cuatro poemas para bacterias

Hay mucho que aprender del escarabajo pelotero
que vive en la mierda ajena
en vez de ahogarse en la propia.

Santiago Egido Arteaga

Usted es un sernormal profundo

a los publicistas, con afecto

Una cosa es participar,
como resulta casi inevitable,
en la propagación inmisericorde
de la miseria humana,
y otra cosa es gestionarla
desde lo alto de un pedestal
con una batuta en la mano.

Enric Selt

El sueño de Maiakovski

Maiakovski soñaba con el día
en que la poesía se imprimiese en las paredes de la gran ciudad.
Grandes letras borrachas enunciando verdades como puños,
puñetazos de verdad,
exaltando a transeúntes dormidos,
poniendo una coraza a los mendigos,
a los enamorados susurrándoles
lo que sentían sin saber decirlo,
ofreciéndole aliento a los enfermos,
golpes de luz solar en el cerebro nocturno de los ciegos,
boca a boca que salva a una bañista rescatada de las aguas del tedio.
La poesía es útil, soñaba Maiakovski.
Y luego se apuntó en la sien,
y por un agujero del bolsillo se derramó el minuto que quedaba.
Y esto es lo que nos queda de aquel sueño,
versos fundamentales de esta época,
gritando en las paredes:
la chispa de la vida, just do it,
imposible is nothing, ¿te gusta conducir?
Ya es primavera en el Corte Inglés.

Juan Bonilla

Visiones selectas, 3

Los átomos que conforman la estructura
de un vaso de cristal toman conciencia
de su insignificante función en el cosmos
y, sin más, optan por rebelarse.
Uno de ellos se erige como líder y, tras gritar
«¡Ni dueño ni patrón, autogestión!»
incita al resto de compañeros al cese de la actividad.
Como consecuencia de tal decisión,
un vaso desaparece inexplicablemente de una cocina
sita en un inmueble salmantino.

Josep María Beà

De la antología Poesía para Bacterias, editorial Cuerdos de Atar, colección Bala Rasa.

antes en: ¡No me aguanto más!

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