Andaba yo hace 10 días intentando deshacerme de mis frustraciones insalubres, cuando un pantallazo:
- WARNING WARNING YOU HAVE A TROJAN VIRUS OR SPYWARE!
- JODER!
Y se apagó el ordenador.
¿Castigo del karma? En horas de trabajo, buscando una canción de los Ramones que no tengo en CD (I wanna be sedated), para acompañar una anécdota chorra sobre drogas. "Justo castigo a tu pecado", que diría mi abuela.
Ahí estuve, al borde del colapso, sin saber qué datos se podían haber perdido, sin los archivos del curro, con el trabajo de tres semanas hecho a falta de revisar y enviar hasta el jueves siguiente. Una semana en paro técnico. Intenté adelantar algo a mano, puff, imposible. ¿Dónde busco los datos?¿por dónde empiezo? ¡Qué de tachones! Y en medio, la semifinal y la grandiosa final de la Eurocopa. Me perdí la magnífica y esperanzada previa de Cristina, yo no empecé el calentamiento tan temprano. Grande, Aragonés. Decían en la tele que es el /rolinestón/ (= rolling stone del futbol). Yo diría que es el Ayala del futbol patrio, por longevidad, por personalidad, por sentido común, por actitud (bueno, en esto es más rock-punk que Ayala, en mi opinión)...
Y en los huecos desocupados por la pantalla he pensado en derrocar la dependencia de las nuevas tecnologías para trabajar, para informarse, para comunicarse y para divertirse. Tendría que copiar toda la música en cedés, audio, no mp3-¿sería más seguro en cintas de cromo?-, pasar a una agenda todos los teléfonos del móvil y todos los contactos de los servidores de correo. Imprimir los documentos de trabajo para tener la información a mano, también los autores, poemas y fragmentos literarios que tengo archivados en doc y las fotos... En fin, el caos para evitar el caos, así que no lo haré, por pereza. Además, mantengo el sano hábito de la libretita y el boli siempre en ristre, suficiente en la mayoría de los casos. En realidad, es la impotencia, ante la imposibilidad de hacer completo algo por ti mismo, sin las herramientas que la tecnología, que avanza una barbaridad, pone a tu servicio (pero que no dominas). ¡Cuando llegue la rebelión de las máquinas, vamos a flipar!En fin, hasta aquí la reflexión apocalíptica de hoy. Proximamente ¡rock'n'roll!
antes en: ¡No me aguanto más!
- JODER!
Y se apagó el ordenador.
¿Castigo del karma? En horas de trabajo, buscando una canción de los Ramones que no tengo en CD (I wanna be sedated), para acompañar una anécdota chorra sobre drogas. "Justo castigo a tu pecado", que diría mi abuela.
Ahí estuve, al borde del colapso, sin saber qué datos se podían haber perdido, sin los archivos del curro, con el trabajo de tres semanas hecho a falta de revisar y enviar hasta el jueves siguiente. Una semana en paro técnico. Intenté adelantar algo a mano, puff, imposible. ¿Dónde busco los datos?¿por dónde empiezo? ¡Qué de tachones! Y en medio, la semifinal y la grandiosa final de la Eurocopa. Me perdí la magnífica y esperanzada previa de Cristina, yo no empecé el calentamiento tan temprano. Grande, Aragonés. Decían en la tele que es el /rolinestón/ (= rolling stone del futbol). Yo diría que es el Ayala del futbol patrio, por longevidad, por personalidad, por sentido común, por actitud (bueno, en esto es más rock-punk que Ayala, en mi opinión)...
Y en los huecos desocupados por la pantalla he pensado en derrocar la dependencia de las nuevas tecnologías para trabajar, para informarse, para comunicarse y para divertirse. Tendría que copiar toda la música en cedés, audio, no mp3-¿sería más seguro en cintas de cromo?-, pasar a una agenda todos los teléfonos del móvil y todos los contactos de los servidores de correo. Imprimir los documentos de trabajo para tener la información a mano, también los autores, poemas y fragmentos literarios que tengo archivados en doc y las fotos... En fin, el caos para evitar el caos, así que no lo haré, por pereza. Además, mantengo el sano hábito de la libretita y el boli siempre en ristre, suficiente en la mayoría de los casos. En realidad, es la impotencia, ante la imposibilidad de hacer completo algo por ti mismo, sin las herramientas que la tecnología, que avanza una barbaridad, pone a tu servicio (pero que no dominas). ¡Cuando llegue la rebelión de las máquinas, vamos a flipar!En fin, hasta aquí la reflexión apocalíptica de hoy. Proximamente ¡rock'n'roll!
antes en: ¡No me aguanto más!

No hay comentarios:
Publicar un comentario