lunes, 21 de julio de 2008

Con mis peores deseos

aislado del amor
cualquier coño es violento
Isla Correyero

Así llevo varias semanas (bueno, algún tiempo más), cargando con ellos y dándole vueltas a un tema de Extremoduro:
Boomp3.com
Me lo topé buscando poemas de Pepe Ramos:

Me acuerdo de ti;me cago en tus muertos...
Roberto Iniesta

AUSENCIA DE TI Nº 15

Que se te muera el perro.
Que te deje de hablar la peña
y que tu hermana
vuelva a la secta.

Que te despidan.
Que te escriban puta en el coche,
que tu madre se haga ludópata,
que te fallen los frenos y la píldora,
que tengas resaca siempre
y que no me olvides nunca.


Y creo que sí, que uno de los mejores peores deseos que se puede albergar hacia otro es precisamente una larga vida. Depende, claro, del grado de satisfacción del sujeto con la propia, pero en muchos casos este mejor peor deseo es totalmente válido: Desear la vida más larga que se pueda tener, y lucidez. Vamos, nada original y poco más que aportar -ya que me encuentro por el camino a David González, una vez más (en Sembrando hogueras, Bartleby, 2001):

Alargando la palabra morirse

llegar a esta edad no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

apuñalarle de frente o por la espalda

dispararle, envenenarle, estrangularle
con una cuerda, con un cable o con tus propias manos.

diferentes maneras de matar a un hombre,

pero si lo que deseas es que ese hombre sufra,
pero que sufra de verdad, que sufra como tú,

entonces déjalo, déjalo
que se muera, que se muera
de viejo.


Y, por casualidad descubro este, magnífico, de Isla Correyero (con el que, definitivamente, me quedo):
No Fluye Sangre

No he venido a traerte la violencia que habita en mi corazón.

No he venido a mostrarte mis ojos despintados y mi último vestido.

No he venido a distraerte ni a olvidar.

Ni vengo a matarte ni a vivir de tu sombra.

He venido a verte envejecer y a que en tu decadencia
me veas como nunca me viste:

Fría, paciente y azul como un cadáver.

A todo esto, también creo que lo peor que te puede pasar a veces es que tus deseos se hagan realidad. Yo lo sé, me ha pasado. Y dicen que si los cuentas no se cumplen. Mejor. Hablar, o desbarrar, puede ser el mejor exorcismo. Luego las cosas pasan, y dejan de pasar, todo se diluye y tampoco es para tanto. Los peores deseos acaban por perder intensidad y desvanecerse, al menos en mi caso. Entre tanto, encontré estos poemas.

antes en: ¡No me aguanto más!


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