Más que un error de fondo, la vida es una "falta de gusto" que ni la muerte, ni siquiera la poesía, logran corregir.
Lo mejor de mi mismo, este poco de luz que me aleja de todo, se lo debo a
mis raras conversaciones con algunos canallas amargos, canallas inconsolables que, víctimas del rigor de su cinismo, no podían dedicarse ya a ningún vicio.Desconfiad de quienes vuelven la espalda al amor, a la ambición, a la
sociedad. Se vengarán de haber renunciado a ello.Somos todos unos farsantes: sobrevivimos a nuestros problemas.
E. M. Cioran
Luego, más ansiedad de la buena y compartida, mojada en cañas castúas y coronada por bombones de higo, con cine y filosofía de la facilita brotando en sincronía.
Y el parque y las casetas y libros frivolizados, libros-objeto, libros para tocar, admirar y oler. Los Territorios regalados de Cortazar, poesía de oferta para compartir a David González, Las formas de la pereza de Héctor Abad Faciolince, porque yo quiero un nombre así, y más poesía de regalo (Un poemario, de Teresa Soto).
Después, los libros en montaña, más cerveza, ensaladilla con extra de verdura y croquetas con poemas.
Cómo repartir tres libros entre dos
Manos
las manos
me decían mis padres antes de
sentarme
a la mesa a comer
lávate
bien
las manos
no alcanzaban
a
comprender
que los niños
las tenemos siempre
limpias
Empatía
Esta mañana
desperté
encogido de tristeza
temblando de pura pena
será que
me dormí
con la ventana abiertade Algo que declarar. Poesía de no ficción
Al día siguiente más, inenarrable. Con el añadido de más encuentros añorados y más cañas, hasta el mejor el helado del mundo.Antiguas rutinas apiñadas en tres días abren la caja de las anécdotas comunes e impulsan la actualización de planes. Pero lo más placentero, lo mejor, es sentirse como en casa, en casa(s) ajena(s).

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