AH, LA VIDA... La vida está llena de interferencias indebidas, de casualidades estúpidas, de personajes equivocados que entablan con nosotros incoherentes diálogos de sordos, la vida está obstaculizada de detalles inútiles, ¡la vida parece una novela mal hecha!Mario Quintana
La pereza como método de trabajo
Iba yo vacacioneando por ahí, cámara en ristre, cuando un faro se me puso enfrente -¡simbolismo en tiempo real!-, y la casa de mi vida al lado.
Y ahí está: la portada de La pereza como método de trabajo, de Mario Quintana, ilustrada con este maravilloso faro de Cascais. Es más, la escalinata de piedra que completa el montaje en la esquina inferior izquierda es precisamente el lugar desde el cual se fotografía el faro. Un ahí estuve yo y se me ocurrió hacer la misma foto. Una comunión espiritual con Juan Ochoa, el autor de la imagen de la cubierta. ¿Falta de originalidad (mía, suya o de ambos) o una metáfora de la unión de continentes a través de la lengua portuguesa? ¿Será la residencia europea del poeta? ¿O una simple imagen elegida al azar? Más aún: ¿Una certera casualidad para recordar a la responsable de este hallazgo brasileño para mi librería, para agradecerle el faro y el contenido? ¡Ah, los detalles! Ya digo: entretienen la vida una barbaridad.

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