
Esta fue mi última lectura de 2008.El humorismo es el realismo llevado a sus últimas consecuencias. Excepto mucha literatura humorística, todo lo que hace el hombre es risible o humorístico. En las guerras deja de serlo porque durante éstas el hombre deja de serlo.
Augusto Monterroso, Movimiento perpetuo
2009 comienza en guerra. En Gaza, Israel, Afganistán, Irak, Congo, Sudán… corren ríos de sangre y de tinta (más sobre unos conflictos que sobre otros) que empapan cientos de cadáveres, charcos que atacantes y atacados pisan al avanzar y al huir, en cada paso, en cada bala, pierden su condición humana.
Gervasio Sánchez ha iniciado con el año un blog dedicado a Los desastres de la guerra, coincidiendo con el bicentenario de la serie de grabados de Goya con el mismo título. El Heraldo y soitu.es acogen las reflexiones de este maestro del periodismo, siempre comprometido con la verdad y con las víctimas. Un compromiso que ni se compra ni se vende ni mucho menos se esconde. Como muestra, el proyecto Vidas minadas y un discurso memorable pronunciado el 7 de mayo de 2008 al recibir el Premio Ortega y Gasset del que recojo los últimos párrafos:
[...] Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.
Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.Muchas gracias
GERVASIO SÁNCHEZ
discurso completo, en el blog de Rosa Jiménez


2 comentarios:
Muchas gracias por la entrada, la selección de enlaces y la actualización.
Gracias a vos por el comentario y la atención. Pero el mérito es todo de don Gervasio.
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